MIS CONSEJOS PARA UNA RECUPERACIÓN POST PARTO EXITOSA

El 9 de septiembre se cumplieron 2 meses desde el nacimiento de Leonor y si bien no ha sido tan difícil como imaginé que iba a ser, si han habido días en que me he sentido exhausta y recién comienzo a adaptarme a mi nueva rutina como mamá.

Cuando estamos embarazadas, dedicamos mucho tiempo a prepararnos para el parto: hacemos deporte y vamos a charlas educativas, pero poco se habla de la difícil adaptación física y mental que debemos sobrellevar durante el puerperio (primeras 6-8 semanas post parto). El cambio que vivimos es profundo. Básicamente, con el nacimiento del primer hijo redefinimos nuestra existencia y se remece la identidad. “¿Seré capaz?” es una pregunta que se mantiene en segundo plano constante, invitando al presente a distintos fantasmas e inseguridades según la ocasión: ¿Seré capaz de ser una buena madre… de dedicar tiempo suficiente a mi relación de pareja… de mantener el contacto con mis amigos… de volver al trabajo…de recuperar mi peso y figura?

Y respecto a este último punto, seamos honestas: hay un momento – segundos quizás – en el que te miras al espejo desnuda y no te reconoces. Porque a diferencia del embarazo, en que el aumento del abdomen toma 9 meses, acá en cuestión de horas nos enfrentamos a una nueva anatomía de mamas dolorosamente grandes, abdomen flácido y retención de líquido generalizada.

Tal vez por eso, cuando publiqué mi foto antes y después del parto muchas se sorprendieron y me llenaron de DMs y mails para preguntar “mis secretos” para bajar de peso tan rápido. Se que este era un artículo muy esperado, pero preferí ser prudente y escribir una vez superadas las 6 semanas. A continuación, comparto algunos consejos en base a mi experiencia e información recopilada de mis lecturas y conversaciones con algunos colegas médicos.

1.PREPÁRATE. Si bien la genética y la edad inciden en el desarrollo de complicaciones en el embarazo y recuperación post parto, el estilo de vida juega un rol fundamental en estos procesos. Lo óptimo es embarazarse con un peso normal y practicar actividad física regular previamente; luego, mantener el deporte, la vida sana y subir sólo lo recomendado, que es entre 9 a 12 kilos. Si logras cumplir esto y eres constante, te garantizo que tu recuperación será fácil y rápida. Esto no es ningún truco, es sentido común.

2.RECUERDA QUE EL PUERPERIO ES UN PERÍODO CRÍTICO. En esta etapa la mujer está sometida a altos niveles de estrés físico y mental, haciéndola más vulnerable a desarrollar complicaciones. De hecho, el 40% de las mujeres presenta síntomas ansioso-depresivos y hasta el 15% desarrolla depresión post parto. Obviamente, esto influirá de forma negativa en la autopercepción y capacidad de cuidado del bebé. Por todo lo anterior, es extremadamente importante tomar las cosas con calma, tener expectativas realistas y no acelerar los procesos. En otras palabras, debes cuidarte para poder cuidar a tu guagua, evitando fuentes de estrés físico y mental innecesarias, tales como dietas y ejercicio intenso.

Con mi Leonor en su primer día de vida.

3.PRIVILEGIA LA LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA. Producir leche demanda un alto gasto energético. Si sigues una dieta balanceada, cada vez que des papa estarás quemando las reservas de grasa acumuladas durante el embarazo, sin comprometer la calidad de la leche o tu salud.

4.MANTÉN UNA ALIMENTACIÓN BALANCEADA. ¿Has hecho dieta alguna vez en la vida? ¿sufriste algún cambio emocional en el proceso como malhumor o decaimiento? Bueno, a eso agrega los cambios hormonales del post parto, más una guagua que demanda toda tu atención y energía, más privación de sueño extrema… ¡Exacto! Hacer dieta en el puerperio es una pésima idea.

Los expertos recomiendan no iniciar dietas antes de que tu guagua tenga 2 meses cumplidos, ya que una ingesta baja en calorías puede afectar la producción de leche y favorecer problemas de salud mental. Lo recomendado es mantener una alimentación saludable, que incluya todos los grupos de alimentos, en proporciones y calorías adecuadas (aprox. 2000 calorías al día), a horarios regulares (3 comidas y 2 ó 3 colaciones). Además, es recomendable que restrinjas la cafeína (máx. 300mg/día) y que tomes muchísima agua.

Una seguidora me dio un súper buen consejo que he seguido al pie de la letra: “mantén siempre mucha agua y fruta a mano”, ya que dar papa da muchísima sed y en ocasiones calentarse un plato de comida se hace imposible (¡y para que hablar de cocinar!).

5.REALIZA ACTIVIDAD FÍSICA CON MUCHA PRECAUCIÓN. La Dra. Javiera Fuenzalida, ginecóloga-obstetra de la Universidad Católica, recomienda retomar el deporte de forma progresiva y guiada a partir de la sexta semana post parto (y a los 2 meses si hubo cesárea), ya que existen ciertos procesos que podrían verse perjudicados, tales como la cicatrización del útero y episiotomía, así como la recuperación del piso pélvico y de la pared abdominal. ¡Pero esto no quiere decir que debas quedarte inmóvil en tu casa! Pasadas las dos semanas (después del primer control con tu obstetra y/o matrona) puedes salir a caminar a paso rápido. Yo al principio salía sola a dar unas vueltas por el barrio y al cumplir el mes empecé a salir con la Leo. Además, la Dra. Fuenzalida me aclaró que es un mito que el deporte disminuya la lactancia, pero si sugiere dar papa o sacarse leche antes de ejercitarse para mayor comodidad y preocuparse de mantenerse siempre bien hidratada para favorecer la producción de leche.

¡Atrévete con tardes de paseo! Lo mejor es salir justo después de la papa y a distancias progresivamente más largas.

Constanza Szalay, directora de Mamá Activa, también recomienda realizar ejercicios de elongación en los músculos del cuello y pectorales para evitar posibles dolores secundarios al estrés de esta nueva etapa y a las posturas de amamantamiento.

Si sigues todas estas recomendaciones, lo más probable es que con el parto bajes la mitad del peso y que luego disminuyas hasta un kilo a la semana (recuerda que bajar de peso de manera lenta y sostenida tiene resultados mucho más duraderos que las bajas de peso abruptas).

Todo esto con respecto al peso, pero ahora quiero mencionar otros temas más específicos que sé que les preocupan mucho…

RETENCIÓN DE LÍQUIDO

¿Sabías que el edema linfático (retención de líquido) puede continuar o incluso empeorar en el post parto? Esto es especialmente crítico después de la cesárea y al tercer día post parto normal, el cual puede ser generalizado o focalizarse en piernas y/o abdomen. Los drenajes linfáticos manuales aceleran la eliminación de líquido y alivian el dolor y molestias asociadas a estos. Yo recomiendo a ojos cerrados el servicio de drenaje linfático a domicilio de Mama Activa, cuyas kinesiólogas expertas tienen una paciencia infinita (¡yo hasta he dado papa mientras me hacen masaje!).

ABDOMEN

¿Cómo volver a tener el abdomen plano y marcado? ¡El gran tema! Lamento decirles que acá tampoco existen recetas milagrosas. Según el Dr. Claudio Culaciati, Cirujano Plástico de la Clínica Alemana, lo más efectivo es realizar un “tratamiento preventivo”, es decir, tener una musculatura tonificada y un índice masa corporal (IMC) dentro del rango normal previo al embarazo.

Por supuesto, en el puerperio se mantienen las recomendaciones ya mencionadas: hidratación, dieta balanceada y ejercicio a partir de la sexta semana post parto. Acá los tres expertos coinciden que el ejercicio precoz, sobre todo aquel que aumenta la presión abdominal como los abdominales, puede incluso aumentar la diástasis de los rectos (el espacio de línea alba que separa los rectos anteriores del abdomen). ¡Por eso es tan importante respetar los tiempos! Una vez que tengamos el pase médico para hacer deporte, podremos realizar ejercicios progresivos y guiados para fortalecer la pared abdominal anterior y la musculatura de la espalda. Una excelente y efectiva opción, recomendada por la Dra. Fuenzalida, son los ejercicios hipopresivos. En Mamá Activa existen personal trainers certificadas en esta técnica que realizan clases a domicilio.

Según el Dr. Culaciati el uso de cremas y aceites es recomendable, aún cuando la evidencia científica actual sobre el beneficio de estos productos es de bajo poder estadístico. Yo seguí usando el Aceite Anti-Estrías de Eucerín, ya que encuentro que su textura es ideal para realizar un masaje que estimule las fibras de colágeno subcutáneas y así mejorar la elasticidad y aspecto de la piel.

Muchas me preguntaron si usé fajas y la respuesta es ¡no, porque no sirven!* Es más, el Dr. Culaciati aclara que su uso limita el trabajo de la musculatura abdominal en el postparto y por lo tanto, se opone a la recuperación del tono muscular que existía antes del embarazo. No obstante, las fajas tienen un efecto cosmético inmediato, por lo que podrías usarlas por períodos breves para sentirte y verte mejor en alguna actividad especial. Por último, él nos sugiere que, una vez estabilizado el peso y hayamos suspendido la lactancia materna, es conveniente consultar a un especialista en Cirugía Plástica y Reparadora para evaluar la necesidad de una cirugía de contorno corporal con el fin de mejorar el aspecto del abdomen.

¿Se dan cuenta? ¡Ningún especialista recomienda dietas, ejercicios, tratamientos o cirugías en el postparto! Así que mucha constancia y paciencia serían la clave…

* Aprovecho de insistir en este punto: ¡nunca he usado fajas! Hay una serie de cuentas de Instagram (sobre todo rusas y turcas) que han usado mi foto del antes y después para promocionar estos productos sin mi autorización, por lo que es publicidad engañosa. He tratado de reportarlo sin mayor éxito.

PISO PÉLVICO

¡Una verdad incómoda! El embarazo y el parto producen daño variable en el piso pélvico, dando lugar a complicaciones inmediatas y a largo plazo, tales como la incontinencia urinaria y el prolapso vaginal, respectivamente. Es por esto que la Dra. Fuenzalida recomienda que todas las mujeres se realicen kinesioterapia de piso pélvico en el post parto, que comprende desde ejercicios de Kegel hasta electroestimulación local. En Mamá Activa realizan kine a domicilio, que por lo general es cubierta por los planes de Isapre. ¿Y la actividad sexual? Estando todo cicatrizado, y al igual que el ejercicio, el sexo se puede retomar a partir de la sexta semana. No obstante, es esperable que por las hormonas y la lactancia haya una menor lubricación y una baja en la líbido.

Por último, vuelvo a reiterar que una de las tareas más importantes del puerperio es atender a las necesidades físicas y emocionales de tu guagua, para lo cual debes cuidarte y dejarte cuidar. No te apresures ni obsesiones con otros temas ya que podrías perder el foco de lo principal, que es disfrutar y aprender de la nueva relación que comienzas a construir con tu guagüita. Al final del día, todo el sacrificio hace sentido cuando en su carita aparece una tierna sonrisa que te llena el corazón 🙂
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